Pobladores de Cañadón Chileno, departamento de Pilcaniyeu y el equipo del Instituto Cordillerano de Estudios y Promoción Humana (ICEPH), concluyeron las obras de captación y distribución de agua en la aldea escolar del paraje. Con estos trabajos se trata de solucionar la falta de abastecimiento adecuado y el riesgo sanitario que significa el consumo de agua contaminada.
El emprendimiento se realizó en el marco del proyecto de Mejoramiento del Hábitat y la Vivienda Campesina del Instituto Cordillerano de Estudios y Promoción Humana, y con el apoyo de Misereor, de Alemania.
La aldea está compuesta por las viviendas de ocho familias, una capilla y la escuela hogar.
Hasta ahora, el aprovisionamiento de este pequeño complejo poblacional se basaba en una precaria cañería, que proveía un insuficiente caudal, sobre todo en verano. El líquido era captado -inclusive por la escuela - de la toma de una vertiente al descubierto, contaminada por la presencia de animales.
Esta situación no sólo implicaba la falta de agua para riego de huertas y uso doméstico, sino también un grave riesgo para la salud de escolares y pobladores de la aldea.
La decisión de intervenir para aportar a la solución de este problema surgió de reuniones con pobladores, a partir de cuyas inquietudes se realizó, el 23 de agosto pasado, un primer relevamiento, que permitió establecer la seriedad del problema y también la factibilidad de una solución.
El día 20 de septiembre se llevó a cabo un taller con los vecinos y las autoridades escolares.
Tras un diagnóstico compartido, cada poblador explicitó su interés y compromiso de trabajo en el proyecto; ICEPH, por su lado, comprometió el aporte de materiales, la capacitación y el asesoramiento técnico para realizar las mejoras.
Las obras se iniciaron el 5 de octubre, participando activamente los interesados y los responsables técnicos de Iceph, Marcelo Parello y Pablo Taccari. Entre los mayores esfuerzos figura el zanjeado a pico y pala de los casi mil metros que separan la toma de la aldea, así como las zanjas de distribución a cada vivienda.
Los pasados días 15 y 16 de noviembre se dio el impulso final, y el agua comenzó a fluir de las canillas.
La obra consta de una captación debidamente cercada, cubierta por una tapa de hormigón y cerrada herméticamente; cañería de dos pulgadas hasta un tanque de reserva de 2,750 litros; y dos cajas de distribución, con instalaciones para que futuros pobladores puedan sumarse a la red sin tener que cortar el caño. La red se completa con una llave de paso para cada vivienda, cañerías, aislamientos y canilla individuales. Sólo falta instalar la cañería definitiva a la escuela, lo que se concretará en los próximos días. Una vez completado el sistema, se harán análisis de agua y se determinarán los tratamientos de rutina para mantener las condiciones de potabilización.
Este emprendimiento es continuidad de las acciones que ICEPH viene efectivizando en Cañadón Chileno y la zona circundante desde 1999. Las mismas incluyen unidades demostrativas-productivas frutícolas, hortícolas y forestales, bosquetes energéticos, capacitación, y asesoramiento técnico, y se otorgaron numerosos microcréditos para el mejoramiento de viviendas campesinas.