Lugar: Cañadón Chileno
Fecha: 4 de diciembre de 2007
Participantes: Cristian Rosales, Silvana Fernández, Mónica Navarro, Omar Mena, Elisa Belmar, Isabel Caumuillán, Cresilda Marín, Germán Cumilaf, Raúl Llancaqueo. Hijos de los participantes
Coordinación: Mirivi Guarinos
Comenzamos con el concepto de Agricultura ecológica dentro del cual lo más importante es la tierra diciendo que “en un suelo sano se desarrollan plantas sanas, animales sanos y humanos sanos”. Si el suelo está bien, con suficientes nutrientes, las plantas no enferman ni son atacadas por insectos.
Por esa razón se aplican prácticas culturales que permiten cuidar y mejorar el suelo: abonos con estiércoles de animales herbívoros (chivas, ovejas, caballos, gallinas, etc.)
Estos estiércoles tienen que estar bien descompuestos o incorporarse con suficiente antelación para que no quemen las plantas.
En el curso del taller preparamos entre todos los presentes un abono bocashi en base a una receta facilitada, durante un intercambio, por las compañeras de COMUVA (Coordinadora de Mujeres del Valle Alto, Cochabamba), de Bolivia. El mismo se elabora de la siguiente manera:
Se diluye el azúcar en agua y se agrega la levadura a la mezcla; se mezcla bien esta solución. Luego se mezcla el huano con el rastrojo y la tierra.
Debe quedar bien húmedo, como para formar un terrón con la mano. Se debe cubrir con un nylon del viento, lluvia y sol. La temperatura dentro del abono se debe controlar dos veces por día. Si la mano no aguanta la temperatura dentro del abono se debe voltear; cuando baja está lista para el uso.
Otra manera de evitar plagas y enfermedades es realizar cultivos asociados y realizar rotaciones.
Para los casos en que esto no es suficiente, preparamos abonos foliares o caldos minerales que sirven tanto para fertilizar como para controlar insectos y enfermedades.
En el taller también se trabajó sobre la importancia de mantener el suelo cubierto, para lo cual se hizo una demostración de riego en suelo con cobertura y sin cobertura.
Lo primero que se observa es que en el suelo desnudo al regar el agua comienza a correr, cosa que no sucede en el suelo con cubierta vegetal.
Después de unas horas se realiza otra observación, comprobándose que en la parte con cubierta el suelo está más fresco, mantiene la humedad y la misma ha penetrado más que en el suelo sin cobertura.
Preparación de los abonos
En la siguiente etapa del taller los participantes prepararon un fertilizante foliar que debe fermentar cuarenta días antes de ser usado.
Este fertilizante se elabora con ingredientes fácilmente disponibles en la zona por lo cual podría ser adoptado por cualquier horticultor.
Lo único que se tiene que comprar es el ácido bórico, que es de muy bajo costo.
Dicho que si el suelo está sano con suficiente cantidad de nutrientes y por lo tanto las plantas también lo están no van a ser atacadas por insectos ni enfermedades. A veces hay situaciones que nosotros no podemos manejar como heladas fuertes vientos que estresan las plantas.
Para estas situaciones existen preparados también naturales, es decir que no dañan la salud que sirven para ahuyentar o para curar o matar según el caso.
Preparamos tres:
Lavarse bien las manos luego de la aplicación de cualquiera de estos productos caseros.
Preparación del abono